El poder de la interpretación. La mirada del George Lakoff.

Por Leandro Bruni

libroEn una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario”, decía George Orwell allá por mediados del siglo XX. Pero no hay verdad que valga, si
no es interpretada por el elector. El hecho puede estar allí, pero si no podemos “procesarlo”, no hay tal cosa en verdad. Ese proceso es el de darle sentido a algo. Un hecho político es tal, porque podemos darle sentido. Si lo Dios era el principio y el fin de toda legitimidad en la edad media, si la ciencia y la razón intentó lo propio en los albores de la revolución industrial y mediados del siglo XX, hoy la verdad, la mentira, lo legal y lo justo se expresan en sondeos de opinión.  ¿Cuánta legitimidad tiene un político en su cargo si la sociedad no creen él?

“Son tan ingenuos los hombres, y hasta tal punto obran según las necesidades presentes, que quien engaña encontrara siempre quien se deje engañar” Nicolás Maquiavelo

No necesariamente podemos afirmar que se vota por intereses, es decir un voto utilitario, o que se vota por valores, es decir ideológicamente. Quizás la respuesta del tipo de voto está en la mixtura de cada teoría, y la definición de las particularidades coyunturales: los electores cambian constantemente. Sin embargo puede haber cambios reales que no sean, o lo sean mal interpretados por los electores.

Si hablamos de interpretación hablamos de lenguaje. La importancia del lenguaje en la escena política es el tema central del libro “No pienses en un Elefante” de George Lakoff. Allí, el lingüista señala que son las ideas de la persona, el punto disparador para el uso del lenguaje. Si no hay una idea de algo en nuestra mente, el lenguaje sufre un vacio de concepto. En esta línea de pensamiento, Lakoff elabora la designación de Marcos Conceptuales, es decir estructuras mentales que conforman nuestro modo de ver el mundo, y por ende nuestras metas, planes y forma de actuar.

No existe alguna palabra que escape a algún marco conceptual, y por ende a una definición relacional. Cuando se oye una palabra o una frase, se activa en el cerebro su marco, y un conjunto de palabras relacionadas, sensaciones, precedentes vividos (experiencia) referidos a dicho término, etc.
Pensemos en la palabra  “Demagogia” y veamos un grafico que analiza un posible marco de dicha palabra:

demag
Como podemos observar, en este esbozo de un posible marco sobre la palabra “demagogia” otros conceptos y palabras surgen al pensarla. Quizás pensar en la demagogia  es pensar en la connotación negativa que podría tener el término, y a su vez negativamente se relaciona con algún político, el cual “dice lo que el pueblo quiere escuchar”, y a su vez, implícitamente hay una concepción de que  “el pueblo no sabe realmente lo que quiere”.  Pensemos el mismo ejercicio con la palabra “Plan social”, “elite”, “ajuste”, “distribución social”…

Cada una de estas palabras, como del resto existente, se define en relaciona marcos conceptuales. Dice Lakoff que cuando se oye una palabra, se activa en el cerebro su marco (o conjunto de marcos). En cierta forma es lo que podemos entender como sentido común.

En el análisis que Lakoff desarrolla en su libro “no pienses en un elefante”, señala que en la política nuestros marcos conforman el tipo de políticas sociales y las instituciones que creamos. Analizando los dos grandes partidos de Estados Unidos, el Republicano y el Demócrata, Lakoff diagrama su teoría de los marcos en la política local. De este modo llega a los conceptos de “Padre estricto” y “Padre protector”. El primer marco se estructura a partir de la figura de autoridad del padre de familia, que cree en la necesidad y el valor de regir su figura de forma dura y disciplinada para lograr que sus hijos se esfuercen y luchen en la competitividad del mundo para lograr triunfos económicos, sociales y de todo tipo. Por otro lado el “padre protector” prioriza el rol compartido tanto de la madre como del padre en la educación de sus hijos. No existen hombres (o hijos) malos, sino que todos son buenos y la educación es la herramienta fundamental para que eso sea así, y para que en el mundo, que en principio no es un lugar hostil, ellos puedan lograr vivir bien. En la crianza de sus hijos, el hambre, la salud y la educación son temas fundamentales (nótese de aquí el impulso a dichos temas en las administraciones demócratas).

A lo largo de la historia de los estados unidos, señala Lakoff, el triunfo parece estar más del lado republicano que del demócrata. Por lo menos en cuanto a estructuración lingüística se refiere. Los conservadores lograron, según el autor, estructurar todos los asuntos políticos en torno a estos valores básicos del marco “padre estricto”. De este modo tanto intelectuales, como Republicanos e incluso muchos demócratas rigen sus marcos a partir de esos valores y emociones. Es como querer ganar un juego con las reglas y ventajas del adversario o querer ganar un debate en alemán, sabiendo solo español.

Cambiar de marco es cambiar el modo que tiene la gente de ver el mundo, es cambiar lo que se entiende por sentido común. Como señala Manuel Castells en “Comunicación y Poder” la forma en la que pensamos determina en ultimo termino lo que hacemos, y por eso nosotros somos objetos de poder.

No pienses en un Elefante: http://goo.gl/sz4rc8

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